La familia de jirafas de Oasis Park estrena sabana

Miércoles, 25 Abril, 2018

Las 14 jirafas que residen en nuestro parque tienen ya nuevo hogar en la zona de sabana, donde convivirán junto con otros ejemplares de Gacelas de Cuvier.

Las renovadas instalaciones de jirafas duplican su extensión, ocupando una superficie de más de 3.900 m2, y han sido diseñadas con las más modernas tecnologías para garantizar el máximo bienestar de los animales. Los visitantes podrán observar e interactuar con las jirafas de forma muy natural, casi sin barreras, y contarán con distintos puntos de observación en altura, permitiendo un mayor acercamiento.

Este proyecto forma parte de nuestro Plan Estratégico 2018-2019, que recogía entre sus objetivos el crecimiento de la sabana africana, un espacio donde se pueden observar de forma conjunta especies tan representativas de este hábitat como elefantes, jirafas, cebras y antílopes.

Las nuevas instalaciones dispondrán de amplios espacios de sombra y un terreno con desniveles, de alturas variables, que recrean fielmente el hábitat natural de estos enormes mamíferos. La zona está cubierta con varios tipos de áridos entre los que destacan la arena blanca, para que las jirafas puedan acostarse; el picón para ayudar al desgaste de sus pezuñas; y la arena roja típica de África, con la que se recrea su entorno natural.

Además, el paisajismo de la nueva sabana incluye varias espacios con agua y grandes cascadas, para que los animales puedan refrescarse, y zonas destinadas a las actividades de enriquecimiento ambiental, con infraestructuras fijas con las que los animales trabajarán diariamente para mejoran su calidad de vida, tanto física como sensorial.

“Esta obra supone una mejoría en el bienestar de nuestra familia de jirafas, la más grande de España. El nuevo espacio facilita que nuestros visitantes conozcan más de cerca cómo se desarrollan e interactúan estos animales en un entorno natural, constituyendo un importante recurso pedagógico” ha señalado Soraya Cabrera, Directora Veterinaria de Oasis Park Fuerteventura.

La instalación contará con una zona de boxes o dormitorios, para el refugio de estos animales y habilitada para el trabajo cuidadores, que será construida una vez concluidos los tramites administrativos. Estas instalaciones dispondrán de una moderna tecnología de rotación y manipulación de grandes mamíferos, y contarán con zonas de aislamiento para casos de intervención clínica

Traslado gradual, meses de entrenamiento

La familia de jirafas ha venido desarrollando, durante ocho meses, entrenamientos para habituarse al traslado de las antiguas a las nuevas instalaciones. Estos ensayos previos han permitido que los animales hayan realizado el cambio de forma voluntaria, por su propio pie, sin tener que utilizar medios mecánicos para su traslado, y en tan sólo 25 minutos.

“El trasladado ha sido todo uno éxito y los animales se encuentran ahora reconociendo su nuevo espacio. Ha sido un impresionante trabajo del equipo de grandes mamíferos del parque, en el que han participado más de 40 personas, entre cuidadores, veterinarios y Guardia Civil, y para el que hemos desarrollado un amplio protocolo de seguridad que, estamos seguros, servirá de ejemplo para otros parques”, ha asegurado Cabrera.

Efectivos de Unidad del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia  Civil de Fuerteventura, han trabajado de forma estrecha con nuestros equipos profesionales, supervisando los trabajos de traslado y garantizando, en todo momento, la seguridad y el bienestar de los animales y los civiles, dentro del protocolo de seguridad y emergencias ante riesgo de fuga de grandes mamíferos.

Especies amenazadas

La jirafa es un animal que se encuentra gravemente amenazado. La población mundial de esta especie se ha reducido alrededor de un 40% en los últimos 30 años, según la última Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), que recientemente la catalogó como Vulnerable (VU).

En Oasis Park trabajamos en diversos programas de conservación de este rumiante, que se enfrenta a un alto riesgo de extinción en la naturaleza. Las jirafas compartirán además instalación con otra especie amenazada, la Gacela de Cuvier. La convivencia resulta beneficiosa para ambas especies, ya que recrean un nuevo ecosistema en el que los propios animales interactúan enriqueciéndose.