Rescatamos a una cría de burro majorero y la trasladamos a Oasis Park

Viernes, 21 Julio, 2017

El pasado sábado, un burro majorero fue atropellado por un vehículo en la zona de Jandía y recibimos el aviso del Ayuntamiento de Pájara, la Policía Local y Bomberos solicitando nuestra colaboración. Nos desplazamos a la zona para rescatarlo y nos encontramos al animal en un estado crítico, que obligó a nuestro equipo de veterinarios a tomar la más dura de las decisiones, pero la mejor para evitar la agonía del animal: la de practicarle la eutanasia.

Junto a él se hallaba su indefensa cría, de 6 meses de edad, que se quedó huérfana y que puedo ser rescatada y traslada a nuestras instalaciones, donde se ha integrado con otros animales de su misma especie.

En Oasis Park Fuerteventura contamos con una gran reserva del burro majorero, donde desde hace más de 20 años, a través de programas de recuperación, protegemos y velamos por la conservación de esta especie en peligro de extinción. Acogemos a estos animales de manera altruista, al ser llamados por las instituciones, y colaboramos presentando toda nuestra ayuda y soporte profesional. Funcionamos como reserva de burros de esta especie, acogiendo a los animales que nos trasladan las autoridades de manera temporal y tratándolos con nuestros medios para que estén en las mejores condiciones hasta que se decida su futuro. Como colaboradores, desde Oasis Park Fuerteventura nos ocupamos de su bienestar y de sus gastos clínicos y de manutención de forma voluntaria y sin coste. Está labor puede ser realizada por cualquier otra organización que lo desee, poniéndose en contacto con las autoridades competentes. 

Nuestro equipo de profesionales veterinarios hizo todo lo posible por salvar la vida de la madre, que presentaba una fractura abierta en una de sus extremidades traseras, a la que se le sumaron diferentes complicaciones secundarias, pero no fue posible. Tras valorar la gravedad de las múltiples lesiones sufridas a causa del accidente, hubo que tomar la difícil decisión de practicarle la eutanasia con el fin de evitar la agonía y el sufrimiento innecesario del animal.

El equipo concluyó que esta era la decisión más responsable, valorando por encima de todo el bienestar animal . El informe veterinario concluía que “el burro adulto hembra sin identificación que fue atropellado en Jandía presentaba fractura abierta del metatarso derecho con rotación completa del fragmento distal sobre el proximal. Debido al mal pronóstico al tratarse de un equino en libertad, se decidió practicar la eutanasia con el fin de evitar el sufrimiento del animal”.

Por ello, cualquier otra opción hubiese supuesto condenar al animal a vivir con una nula calidad de vida, sin posibilidad de reintroducción en su hábitat natural, con medicación diaria para soportar los fuertes dolores, problemas secundarios habituales en los equinos como cólicos, o estrés o bajada de defensas y fallos de órganos principales por una posible parálisis del intestino al no poder caminar, así como otras secuelas incurables.

Además, en el momento del accidente se encontraba allí un macho dominante que atacó a la hembra, empeorando su estado, y haciendo peligrar el de la cría, que por sus escasos meses de vida y condición no podía valerse por sí misma. Su traslado a Oasis Park le proporcionará de manera temporal, hasta que las autoridades competentes decidan su destino, todas las condiciones de bienestar necesarias para continuar con su crecimiento.

Nuestra labor es fruto del compromiso con nuestro entorno y, en concreto, con esta especie local, cuyo número ha ido disminuyendo de forma drástica en los últimos años, hasta el punto de no superar los 200 ejemplares. De hecho, y junto al resto de razas de burros oficialmente reconocidas en España, fue incluida en el año 1997 en la categoría de “razas en peligro de extinción”. También posee, según el baremo del Comité de Expertos de la FAO, el estatus de “raza crítica en peligro de extinción”.